Consolidación del sector financiero

Entregamos a la opinión pública esta vigésima segunda edición de la Guía Financiera, con la más completa y actualizada información del sistema financiero, el mercado de capitales y la industria aseguradora de Colombia. La renovada publicación contiene diversos cambios en su contenido y presentación, como resultado de las novedades que durante los últimos años registró el sistema financiero en su estructura jurídica y ordenamiento institucional, y como respuesta a las necesidades informativas de los empresarios, pymes y profesionales, que requieren medios de consulta prácticos como este para la acertada toma de decisiones comerciales o financieras.

Registramos los principales avances y el comportamiento del sistema financiero colombiano como uno de los sectores que muestra los mayores índices de crecimiento y rentabilidad de las actividades económicas del país, producto de los ingentes esfuerzos de sus accionistas por fortalecer el patrimonio de las entidades, incrementar su eficiencia administrativa, buscar mayor competitividad y reorientar su negocio en el mercado de la intermediación de recursos crediticios y de inversión, hacia la prestación de servicios que satisfagan verdaderamente las exigencias de sus clientes ante los enormes retos que les espera con la aprobación de los acuerdos comerciales y de integración que la nación suscribe con los Estados Unidos y otros países de la región.

En el inmediato futuro se espera que con la normatividad que las autoridades de regulación establecerán para los reportes de información por grupo de entidades –matrices y filiales–, es decir, que cada banco reporte los balances de las entidades financieras en las que posee acciones; se consiga mayor transparencia en el manejo de las instituciones y los usuarios al acceder a esa información conozcan más en detalle la trayectoria del establecimiento que administra su dinero.

Recomposición del sector financiero
Desde hace más de veinte años registramos los continuos cambios que el sistema financiero ha logrado en su constante proceso de modernización hacia la búsqueda de mayores niveles de crecimiento y competitividad en favor de sus clientes. Las dos últimas décadas, en las que el país también vivió una completa transformación económica, política y social, no pasaron en vano para las instituciones del sector, pues durante este periodo hubo dos severas crisis financieras (1982 y 1998), y una prolongada recesión económica, que afectó de manera directa a las entidades y obligó a muchas de éstas a liquidarse, otras a fusionarse y la mayoría emprender urgentes esfuerzos de capitalización, con el fin de ajustar sus patrimonios a las exigencias de las autoridades y a los propios objetivos de sus inversionistas.

Sin embargo, esta difícil situación del país sirvió para confirmar la solidez de los principales bancos nacionales, que al pertenecer a grupos económicos o financieros y ser matrices de filiales especializadas, respaldaron a las entidades más pequeñas y mantuvieron la confianza del público ahorrador en el sistema. El ingreso de inversionistas extranjeros al sector le dio mayor dinamismo a la intermediación y contribuyó para que la banca colombiana acelerara su tecnificación, aumentara su eficiencia y mejorara sus índices de productividad, con miras a responder de manera más efectiva a los retos y oportunidades que le demandan las necesidades de sus usuarios.

La recomposición y ordenamiento del sector financiero, proceso que aún deberá continuar durante los próximos años, cuenta con el aval del Estado y la participación directa del gobierno, por intermedio de las autoridades de control y vigilancia, que amparados en rígidos pero eficaces modelos internacionales de supervisión estricta y ortodoxa de la banca, adelantan reformas en diversos frentes para proveer a las instituciones de poderosas herramientas que les permitan manejar de forma más real los inminentes riesgos (de mercado, crediticio, de liquidez y operacional) a que están expuestas de manera permanente por su labor de administración del ahorro y el crédito públicos.

Sin duda, la oportuna y efectiva labor de supervisión y orientación ejercida por la Superintendencia Bancaria en los últimos tres quinquenios fue vital para apoyar los ingentes esfuerzos de los accionistas y administradores de los establecimientos crediticios, especialmente en los años recientes, que requirieron sobreponerse a las circunstancias adversas ocasionadas por el deterioro de la cartera y la disminución del crédito, como consecuencia de la recesión económica y los problemas de orden público por los que atraviesa el país.

La implementación de modernos sistemas, como el de la administración del riesgo crediticio –SARC–, de reciente exigencia por parte de la Superbancaria a sus vigilados, permitirá a la banca y demás entidades desarrollar prácticos mecanismos de autocontrol y gestión que mejorarán su desempeño operacional y perfeccionarán el ejercicio de sus funciones de intermediación. Esto contribuirá a que los establecimientos realicen con mayor transparencia sus operaciones, incrementen su credibilidad y confianza ante el Estado y sus clientes, mantengan su solvencia y liquidez en favor del restablecimiento del crédito hacia los sectores productivos que hoy están ávidos de recursos monetarios frescos, y garanticen su permanencia y competitividad en el mercado financiero.

Esperamos que esta información cuidadosamente seleccionada y revisada sea de gran utilidad para quienes como usuarios del sistema financiero o estudiosos de los temas económicos y financieros requieren estar al día del acontecer nacional y de la evolución o comportamiento de las instituciones del sector financiero.

Fabio Romero Martínez
Director general
director@guiafinanciera.com